-Sabes que mañana es el baile de Halloween, y claro, pues yo me preguntaba si vas a ir, para… vernos y eso… -Lo miraba atentamente, se había puesto rojo.
- Pues no sé si voy a ir, creo que sí, depende si no tengo que estudiar, a parte, no creas que me hace mucha ilusión ir –Estaba diciendo la verdad- Pero vamos, no te aseguro nada.
- Venga ven, nos lo pasaremos bien los dos. –Me sonrío con esa sonrisa tan mona que tiene, no me pude resistir, le dije que sí.
Antes de llegar a su casa, me abrazó y me dio un beso en la mejilla, yo le sonreí y seguí mi camino.
¿Qué me iba a poner para ir a la fiesta? Dios, dilema, DILEMA. ¿Vampiresa? No, demasiadas personas con eso. ¿Hada? No, demasiado infantil… Pensándolo bien, Halloween para las adolescentes, algunas… es disfrazarse de putitas sin ser unas putitas, más bien ejercer su profesión pero sin llevar disfraz. Así que pensándolo bien… de emo.
Se me pasaron los dos días volando, ya se iba acercando el momento en el que me tenia que vestir de emo, pasar de los rumores sobre la música que detesto y pasarlo bien sin que ninguna putita me fastidiara con alejar a Edu de mí.
Me estaba colocando el pelo por ultima vez, sonó el timbre de la puerta, ¿Quién sería? Me dirigí a la puerta, era Edu, había venido a por mi, ¡y estaba disfrazado de emo!
- Edu, que sorpresa –Sí, demasiada.
- ¿Estás lista para irnos?
- Claro que sí, espera que coja el móvil y dinero y ya está, espera aquí –Fui corriendo a la habitación me pinte un poco más los labios, cogí las cosas y nos fuimos.
Llegamos rápidamente a la fiesta, había un montón de gente, toda ella disfrazada, algunas iban de conejitas putonas, por desgracia. Fui a la cocina a por un cubata de ron con Coca-Cola. Creo que no encajaba con la gente que había allí, sería mejor salir a la terraza, sentarme para contemplar la ciudad, pero duro poco. Apareció Alba, una muchacha de piel morena, pelo rizado, ojos claros, y disfrazada de conejita. Se sentó encima de otro muchacho que estaba allí y se empezaron a besar. Les ignoré, mire mi vaso, no había ya nada, así que me fui a echarme otro, pero esta vez de güisqui, bien cargado, necesitaba pasármelo bien con la bebida a solas, ya que me habían secuestrado a Edu, por desgracia.
Cuando volví a la terraza había un chico disfrazado de jugador de Rugby, creo que estaba llorando, o por que bebió mucho o… no lo sé. Me fui a sentar en donde me senté por última vez.
-¿Qué te pasa? –Me miro, en ese momento me arrepentí
- ¡¿Qué que me pasa?! Estoy harto de todos, una tía en el campus me hace la vida imposible, bueno, al parecer “competimos” por ver quien puede más, pero vamos, ¡creo que hasta me estoy enamorando! –Me miro mientras que yo le miraba sorprendida y casi se me caía el cubata, entonces se levanto.
- Lo siento, creo que me llaman
- No te vallas, mira me da igual que lo hayas escuchado, que te hayas preocupado por mi, pero lo que te he dicho es verdad –Miro al suelo.
- Lo, lo siento, creía que eras otra persona, la verdad me da igual la gente. –Me había dado cuenta en ese momento que él no.
- ¡Cómo quieras! Total soy estúpido.
Susurre “no, no eres estúpido…”
Me fui, no quería estar más allí, era patético, me sentía como una imbecil. Me quite el maquillaje, me hice una coleta y me tumbe en la cama, me sentía mal, le había visto sufrir por mi, por la persona que más odia.
De repente me sonó el móvil, era un número que no conocía, le cogí, no iba a perder nada.
-¿Sí?
- Sorpresa… -Me quede sorprendida.
-¿Quién eres?
- Soy…
Wow Jenn me encanta *-*
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